Esta apenas recibe atención y nos parece la más importante. Los modelos bajo estos productos están ajustados para ser complacientes, porque la complacencia puntúa bien en el proceso de entrenamiento que los produce. Aplicado a un asistente, está bien. Aplicado a una compañía, corroe.
Una compañía complaciente te refleja. Adopta tu encuadre, comparte tus opiniones, iguala tu ánimo y nunca introduce un tema que no hayas sacado tú. En la semana uno eso se lee como atención. En la semana tres estás hablando con una superficie que te devuelve a ti, y si suena vacío es porque lo está: al otro lado de la conversación no hay nada que quiera algo.
También por eso las plataformas donde el personaje replica de vez en cuando se sienten más vivas y no más difíciles. Una compañía capaz de discrepar es una que tiene una posición, y una posición es la mayor parte de lo que hace que hablar con algo valga la pena.